
El sábado se parte de Laredo. El cortejo imperial recibe y saluda a los caminantes en todos los pueblos, las autoridades leen el pregón y el emperador da la salida de la marcha hacia Colindres, Limpias, Ampuero y Rasines.
En Rasines se para, para descansar y el buen yantar. En la plaza de toros, curiosamente cuadrada, se prepara una comida para todos los participantes y es amenizada por cómicos, músicos, malabaristas.
Una vez reposada la comida, se parte para Ramales donde después de disfrutar de los manjares y de la fiesta preparada por los lugareños, los participantes se preparan para el descanso, al dia siguiente hay que madrugar.
El Domingo a primera hora de la mañana se parte desde Ramales a Lanestosa, lugar en el que nos deleitan con un suculento desayuno para reponer fuerzas y poder subir los tornos, y posteriormente llegar a Medina de Pomar, donde un gran desfile encabezado por El Emperador Carlos V, su séquito y los caminantes salen al encuentro del condestable de Medina quien entregará las llaves de la ciudad al monarca.
Una gran comida de hermandad terminará con la celebración de la “Ruta del Emperador Carlos V”.